Autoengañándose

Autoengañándose


<![CDATA[

Hay muchas cosas que pueden preocupar a los directivos y empleados en estos tiempos que vivimos. La incorporación de las nuevas tecnologías, como la digitalización; las nuevas prácticas, como la venta online; los cambios estratégicos, como la internacionalización o la salida a bolsa. Hay cambios que preocupan mucho más, como puede ser enterarse de que se está vendiendo la empresa, que el comprador puede ser un competidor y que probablemente reduzca el número de directivos si la compra. Ya lo he dicho muchísimas veces, “la confidencialidad no existe”, así que si se explora la posible venta de una empresa, los directivos y los competidores se enteran enseguida. Lo único que puede proteger la operación para que salga bien es la velocidad. Si vamos despacio, algún directivo se nos irá, algún competidor se lo explicará a nuestros clientes para quitárnoslos, los bancos no se comprometerán con créditos y todo esto puede hacer que el valor (y por lo tanto el precio) de nuestra empresa se reduzca.

Seguir leyendo…

Por Ilona Venegas