Un sociólogo, un abogado penalista y un psicólogo analizan el impacto de las condensaciones a nivel social.
Perpetua para cinco y 15 años de cárcel para otros tres. Más allá del debate que se pueda generar en relación a si todo podría haber recibido la máxima pena o no, la Sentencia a los jóvenes que asesinaron a golpes a Fernando Báez Sosa (18) ya tengo un mensaje claro: que los actos (o al menos este tipo de actos) tus consecuencias.
Independientemente de los efectos que pueda tener esta resolución judicial sobre los condenados y la familia de la víctima, vale la pena pensar cómo puede impactar este caso en la sociedad y, particularmente, en los jóvenes.
Un sociólogo, un abogado penalista y un psicólogo analizan si lo ocurrido puede llevar tiene un cambio de conducta.
Según cuenta el sociólogo Nicolás Damin, quien es doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), discutirá «espaldas conciliatorias hechos». “El asesinato a golpes a la salida de un boliche es uno de ellos y la condena a perpetua es el otro”, señala.
Aunque, advierte, «para que haya cambios sociales hace falta la reelaboracion de lo sucedido en las familias, las escuelas, los clubes y en otros círculos sociales en los que los adolescentes moldean su carácter”.
«Los grupos evalúan los conmocionantes hechos y reafirman o reestructuran sus normas vinculados a los comportamientos que se consideran correctos”, explicó Damin.
Dice que «en algunos círculos sociales la violencia está más aceptada y naturalizada que en otros» y que, seguramente, esto lleve a una reflexión colectiva. “Igualmente, el cambio de comportamiento no va a ser automatico pero es probable que genere discusión y cierto movimiento”, agrega.
El abogado penalista Eduardo Gerome destaca la «doble función de las penas». «Una es sobre el individuo y le incumbe al que cometió el delito y la otra tiene una Función social. Todos los que integramos la sociedad nos quedamos con dos nociones: con que el que comete un delito es penado y con que if yo cometo un delito también voy a recibir una pena«, comentario.
“Tenemos muy metida la idea de la impunidad, en todas las órdenes de la vida. Porque en muchas situaciones el que no cumple no tiene castigo, entonces nuestro acostumbramos a no cumplir. Se empieza con contravenciones pero, en algunos casos, se llega a la esfera delictual”, asegura Gerome.
Para el abogado, «más de uno va a pensar dos veces antes actuar con violencia» después de la sentencia de este caso.
“Creo que, más allá de la actitud de los adolescentes, puede que cambie la de algunos padres”, opinó. “Es probable que se hagan más intentos de intervenir en este tipo de situaciones”, suma.
Verónica Llull Casado, psicóloga especialista en Psicología Forense y doctorada en Psicología, consideró que «efectivamente va a tener impacto» y que «no es lo mismo impunidad que sanción». «No sé si hablar de una condena ejemplar, este fallo instituto un sentido, dice ‘culpable’. Muestra que no da lo mismo, que los actos tienen consecuencias», sostiene y aclara que «el impacto de esto todavía no lo tenemos claro» , comparar.
“Si va a servir para que bajen las peleas, no lo sé. Y en relación con los adultos, creo que los padres que se rigen por las normas o se orientan en relación con la autoridad, lo van a seguir haciendo; y los que no, seguro no le presten demasiada atención ni al caso ni a la sentencia», afirma.
Él se da cuenta de que “la prevención está asociada a la educación y no a la justicia”.
«La respuesta punitiva tiene que estar pero el Estado debe llegar antes para evitar que algo así esté”, cierra Llull Casado.
PD
